ESTA ES MI CHONCHA


Diego Beltrán












AMIGO: Adherido, adicto, afecto, consejero, socio, devoto, simpatizante, compinche, partidario, camarada, miembro, colega, compañero, ídolo, hermano.








PRÓLOGO



Son ya tantos años y tantas vivencias con mis amigos que, a veces, cuando las recordamos, me parece que no las he vivido. Puede que se deba a mi frágil memoria, o al paso del tiempo, o quizás a la hiperbolización de la historia, pero lo que no me cabe duda es que todo ese tiempo me ha servido para conocer a mis amigos, a La Choncha, a la que tanto quiero.


Sin embargo, mientras escribía este libro, me he dado cuenta de que hay amigos a los que no conozco tanto como yo pensaba. Está claro que todos nosotros tenemos más relación con unos que con otros, y es algo normal, porque cada uno tenemos nuestra propia forma de ser, y casi sin darnos cuenta hacemos una selección que se va consolidando con los años. Pero de todos tengo grabados en mi mente buenos momentos; los no tan buenos –afortunadamente muchos menos– se olvidan rápidamente. Me quedo muy tranquilo y me llena de satisfacción pensar que siempre los tendré ahí, lo sé, pase el tiempo que pase. Sé que si busco a cualquiera de mis amigos se volcarán en echarme una mano, como también lo haría yo por ellos.


Y por eso pienso que lo mínimo que puedo hacer por estos amigos es dedicarle unos momentos, reflejar en un papel lo que pienso de ellos; lo que tantas veces les he dicho o lo que me he callado aunque lo haya pensado. Aunque muchos no estarán de acuerdo conmigo o creerán que estoy equivocado. Puede que sea así, pero cuando hablas de un amigo nunca lo haces de un modo objetivo, así que me parece justo dar mi opinión sobre algo que tengo tan cerca y que ha influido tanto en mi vida.


Muchos sabéis ya la importancia que os doy en mi vida, de todos vosotros he aprendido algo alguna vez. Por eso este libro es también una forma de daros las gracias por estar ahí, y porque sigáis estando. Y es que sin vosotros no podría seguir, aunque suene exagerado me es tan importante tener vuestra compañía como lo puede ser la de mi familia. Al fin y al cabo a los amigos los elige cada uno.


No he mencionado ni un solo nombre propio en todo el libro, pero creo que todos os reconoceréis cuando os leáis. Si no es así, tal vez me haya equivocado y os conozca todavía menos de lo que pensaba, pero para eso lo hago, para darme cuenta de cuanto sé de vosotros.


Y que mejor forma de publicar este libro si no en nuestra gran página web, lugar de encuentro cibernético chonchero, aprovechando las –parece increíble- más de 10.000 visitas que llevamos ya entre tomo y lomo. Con la esperanza de que os guste, aquí os presento: Éstos son mis amigos, Ésta es mi Choncha.







BIENVENIDO DE NUEVO, MR. MARSHALL


Ha cambiado a mejor, sin duda. Poco a poco se ha formado una personalidad muy definida y parece tener claras las preguntas más importantes que nos hacemos en la vida. Entre viaje y viaje se deja caer; se siente seguro y con confianza en sí mismo, cosa que antes se echaba de menos en él. Previsor, ingenioso, con iniciativa y afán de superación, estoy seguro que su ambición le hará llegar lejos.


Tiene un carácter que, sin llegar a ser marcadamente fuerte, sí lo es lo suficiente como para obcecarse en su opinión de vez en cuando. Y no lo reconoce, es fiel a sus ideas y pensamientos por muy contrarias que sean a las de los demás, una especie de independencia adquirida ¡Lo que le cuesta dar el brazo a torcer! Pero vale la pena perdonárselo, la balanza cae deliberadamente a su favor. Decenas de momentos y vivencias corroboran que le gusta colaborar en cuerpo y alma con sus amigos. Es ocurrente y sabe sacarte fácilmente unas risas, huye de la monotonía y esconde muy bien algunas dudas que no cuenta a casi nadie, hasta que toma una decisión y explica el porqué sin tapujos.


Sabe que no compensa una caída tardía a un tropezón momentáneo; es consecuente con sus actos y un gran interlocutor. Tiene una mente muy abierta que no se cansa de recopilar información, pequeño ordenador que sólo falla cuando la ambición se convierte por instantes en egoísmo. Me gusta que sea así, y me gusta porque lo valoro precisamente por lo que es y por lo que hace. Y en cuestión de ser, es mucho.







CABALLERO, A SUS PIES


Su inconfundible silueta, y ese caminar ligeramente inclinado hacia delante le denotan claramente, y lo hace con una elegancia peculiar; pero no altanera, más bien humilde. Es su saber estar y la manera que tiene de decirte las cosas, es su escuchar porque realmente sabe escuchar, es su aportar su opinión de forma sincera y valorando las variantes, es su amistad, su selectividad. Tiene escuela el condenado.


Da la extraña sensación que su vida es un compendio de cosas a medio hacer, pendientes de culminar. No esperes de él una llamada a tiempo, ni un plan excesivamente complicado. Simplemente prefiere lo fácil y seguro, un inversor que prefiere menos rentabilidad con menos riesgo. Y tiene tan buen corazón que no complicará nada aunque eso signifique aventura. Las aventuras se hacen evaluando las consecuencias, chaval, déjame que te voy a convencer que no vale la pena. Otro de los que huyen del compromiso, por cierto, y cuídate de encasillarle en ningún esteriotipo que como mucho te reconocerá que es algo pijillo.


No le gusta hacer de líder entre otras cosas porque le falta carácter, pero al final consigue que su opinión se escuche, se respete y se aplique. Pero también adolece de excesiva comodidad, con lo que a veces se pierde eventos por no arriesgarse o, sencillamente, por no esforzarse. Pero luego es consecuente y acepta las críticas, y se adapta a la decisión consensuada.


A mi me gustaría recordarlo ante todo como un “amigo de compañía”, amante de la vida social y amigo de sus amigos; no sé porqué pero estando con él el tiempo pasa más deprisa, me lleno de tranquilidad a su lado. Es un caballero sin espada ni escudo, pero con una seguridad que gana batallas. Un amigo para disfrutar.







YO DELANTE, POR FAVOR


Aún sigo discutiendo con él cuándo fue, y no nos ponemos de acuerdo. A veces me parece que fue ayer y otras una eternidad, pero lo que no cabe duda es que los dos sabemos dónde empezó nuestra amistad. Mi memoria no es lo suficientemente buena para describir su aspecto exacto, pero yo lo recuerdo casi como ahora, o como hace un par de años. Él dirá que no, pero tiene más carácter. Se le nota fácilmente en el rostro. Y no ha sido por golpes de la vida, sino por la necesidad de mantener cierto estatus. Sabe que hay gente que le admira, y que le sigue los pasos –unos de cerca y otros no tanto- y eso en el fondo le gusta. Le gusta tener a alguien detrás, le gusta hacerse esperar y en ciertos momentos hasta disfruta de la responsabilidad, pero lo que no soporta en absoluto es la soledad. No le gusta perder en nada, eso es cierto, pero cuando realmente se siente a gusto es cuando participa, cuando hace notar que él está ahí, al pie del cañón.


Que tiene un punto de tozudez no lo niega nadie: le gusta tener todos los planes medidos, y cuando algo empieza a desviarse de lo inicialmente previsto o cuando no se cuenta con él, frunce el ceño o simplemente se desinvolucra. Pero tiene una capacidad impresionante para convencer a los demás y sabe llevar el argumento a donde más le conviene.


Y le gusta también seleccionar a sus amigos de igual forma que odia tener que rechazar a los demás. Y aunque diga lo mismo con otras palabras, suena diferente cuando lo cuenta a unos y otros. Ese espíritu ganador es el que le hace fuerte, y el que hace que los demás sientan una especie de protección a su lado. Un poco tradicionalista en sus ideas, y no es que no tenga algo por lo que luchar, sino simplemente que el hecho de hacerlo implica un esfuerzo extra.


No necesita el último empujón como otros, porque si al final lo decide es por sí mismo y en el último momento. Pero también el tener siempre a alguien al lado le hace cansarse de la situación y le provoca la necesidad de probar cosas nuevas, descubrir que la vida puede pegar un vuelco en cualquier momento y que no hay nada que dure para siempre, que lo habitual acaba convirtiéndose en tedioso.


Seguirá costándole coger el móvil y escribirte un mensaje, o anticiparse llamándote por teléfono, y tendrá su respuesta preparada cuando tú lo hagas y se lo recrimines. Y si lo metes en el grupo de en medio o en el pelotón, no tardará en salir y meterse en el grupo de cabeza, mirando de reojo al de detrás y apretando los dientes en señal de desafío. Da tanta importancia a la vida social como la puede dar a la familiar, y no se siente bien cuando descuida alguna de las dos.


No se suele callar las cosas y, aunque no se caracterice por su mal genio, sabe sacarlo cuando es necesario. Pero eso no quita que prefiera huir de la confrontación para no crispar más el clima. Y en general, sabe que puede conseguir lo que quiera, pero no tiene prisa por llegar. Lo hará, como siempre, poco a poco y a su manera: por delante. De eso estoy seguro.







LA LUCHA POR ENCONTRARSE


Me niego a pensar que sea siempre la misma persona. En ocasiones aparece su yo y se muestra abierto, comprometido y sensible. Pero también hay veces que su otro yo le hace ser inescrutable, cerrado en sí mismo y nada comprensivo. Los años me han hecho pensar que en realidad no intenta luchar con el mundo, sino con él mismo. Es su batalla interior la que le hace cambiar de forma tan repentina. Lo más grave es lo que esto le provoca: deja de ser leal a los que le quieren e incluso a él mismo.


Quiere hacer las cosas a su manera, y se compromete de forma total con la causa. De no ser por él y su ahínco en organizar todo a la perfección, muchas de las aventuras Choncha no se habrían realizado. Tal vez nunca se le haya reconocido justamente este esfuerzo, y tal vez por esto se comporta de forma tan brusca cuando se le achaca algún error. Pero es muy difícil conocer lo que piensa y él no comprende que así es imposible comportarse como un buen amigo y darle apoyo o consejo.


Estoy seguro que necesita ese “algo” que le ayude a sentirse bien con él y lo que le rodea, y cuando lo consiga hará explotar su enorme vitalidad que deja dormir por momentos. Crearte una barrera no compensa nunca en ningún aspecto, pero me gusta que, más tarde o más temprano, asuma los golpes y vuelva a intentarlo, como él sabe, dándolo todo, con iniciativa y tesón.







POR LA PUREZA DEL LINAJE


La verdad es que es muy cierto lo que me dice: apenas nos conocemos. Y es cuando coincidimos, llegamos a tener una idea de cómo somos, pero son momentos de amigos, y se dedican a otros menesteres. Me gusta cómo observa y examina su entorno, y cómo opina en el momento justo.


Es una lástima que la arrogancia le haga ser excesivamente duro e injusto en ciertas ocasiones, porque tiene la inteligencia suficiente como para saber medir más sus palabras. Pero si lo tomas por el lado positivo, esto te asegura que no se calla nada, y que dice lo que piensa de cualquiera de nosotros sean cuales sean las consecuencias.


Es tremendamente listo. Y tiene muy clara su escala de valores y lo que va a hacer en su vida. Es de opinión fija y no le gusta improvisar. Si fuera posible, compraría un libro con su nombre donde le indicara paso a paso el camino a seguir en la vida. No se rinde ni ceja en su empeño de conseguir algo que le pueda ser beneficioso, y me consta que luchará por ello.


Prefiere un apoyo a su lado, pero una peña de amigos no es precisamente su preferencia. Por eso aparece y desparece continuamente. A veces vuelve para olvidarse de sus preocupaciones, otras para compartir sus experiencias, y otras para disfrutar con nosotros, sencillamente. Pero tiene carisma, y cuando está, se nota.







LO IMPORTANTE, LLEGAR


Ha tenido tanta influencia familiar que su forma de ser cambia cuando hablas con él antes o después de que haya estado con su familia. Tiene en ellos un apoyo incondicional, deslumbrante, y hay veces que hasta peligroso. Acostumbrado a vivir cómodamente en todos los aspectos, tiene su vida programada de forma casi exclusiva, pero una parte de su personalidad, que ha estado oculta hasta hace pocos años, la revela de vez en cuando y le hace decir: “aquí estoy yo, y voy a hacer algo porque me apetece hacerlo a mí”. Y si aguanta luego el chaparrón, ya se ha cuidado él de elegir el tono y las palabras adecuadas para convertir en un pastel lo que sólo era harina. Es el don de su soliloquio: la elocuencia de su oratoria.


Es, sin duda, un relaciones públicas en potencia. Te asombra continuamente cuando consigue cosas sólo por la forma en que las dice, pero a veces lleva este sistema a campos donde consigue el efecto contrario, y es ahí cuando no es capaz de reconocer su error.


No oculta que le gustaría tener más peso en la peña, y también es cierto que lucha por ello, pero encajar a la perfección en un grupo de amigos no es uno de sus objetivos prioritarios. Sabe que continuamente improvisa, se anticipa demasiado y se deja llevar por el momento, y siempre está su familia para volver a ponerle los pies en el suelo y hacerle recobrar el sentido común, sobre todo cuando quiere ser lo que no es, y nunca ha sido. No entiende que cada uno puede conseguir esa parte a la que aspiras, y no todo, como a veces piensa.


Es quizás el más tradicionalista de todos nosotros, y si no le conociese, pensaría que en ciertos momentos es un tanto insoportable, pero no tiene mala fe, sencillamente si se enfada cree de veras que tiene sus razones, y muchas veces las tiene de verdad.


Luchador incansable por sus objetivos, llegará a lo que quiere porque es capaz de sacar oro de la nada. Consigue mover los cimientos más profundos cuando sabe que ahí, al fondo de todo, hay algo para él. Y no parará hasta encontrarlo, si tiene que invertir 20 horas del día porque puede valer la pena hacerlo, lo hará. Y ya se buscará la forma de conseguir lo mismo asistiendo a una clase que otro que ha asistido a diez.


Hay momentos en que se relaja, y ahí se le descubre otra faceta totalmente diferente: la diversión. Todo vale para pasarlo bien esa noche. Al comienzo de cada mes se promete que no va a salir tanto, pero a los dos días ya está programando algo. Le gusta hacer de eso, de anfitrión, de organizador, y le gusta que cuando se haga algo, sea con sus ideas. Y si se experimenta alguna cosa nueva, mejor. “Échale un poco de esto, a ver qué pasa”, es una de sus frases preferidas.


Siempre se compromete con sus compromisos, y vale la redundancia porque su lucha lo merece. Los sueños los deja a un lado porque lo primero es lo primero, y si cuando consiga su meta le sobra tiempo para algo más, pues allá irá él con ello, pero todo a su debido tiempo. A veces se vuelca tanto en sus cosas que cuando no salen bien el batacazo es aún mayor, pero es que no sabe hacerlas de otra forma, que es la que le han enseñado y la que tan buenos frutos le ha dado. Así que dejadle pasar, porque si no es por esa puerta lo hará por la de al lado. Pero al final, cuando te descuides, cuando te relajes aunque sea lo más mínimo, entrará sin que te des cuenta.







AHORA ES EL QUE ES


Me satisface enormemente la progresión personal que ha experimentado desde que lo conozco. Ha conseguido formarse una personalidad propia cuando pocos apostaban por eso. La dependencia de ciertas personas que mostraba años atrás la ha conseguido eliminar casi por completo gracias, sobre todo, a su trabajo y a su novia, a su cambio de vida.


Puede ser que nunca le haya dado una importancia primordial a sus amigos, y siempre ha tenido mucho miedo al fracaso, pero también al éxito, con lo que prefería refugiarse en otros para acomodar su vida. Pero se ha dado cuenta a tiempo que cada uno tiene su vida y si historia personal, y que nos la tenemos que labrar cada uno.


Hablas con él y te das cuenta que te escucha y te evalúa; puede estar o no de acuerdo, pero tiene formada una opinión sobre lo que le hablas sin temer al “qué dirán”. Por eso se le puede considerar un amigo, porque sé que lo que me dice es lo piensa.


Sigue costándole romper con los que antes le servían de apoyo, o más bien, de ídolos, de gente que completaba su forma de ser. Pero ahora esas personas son sus amigos, y los trata de igual a igual. Me gusta que se sienta orgulloso de lo que es, a lo que ha llegado, y de lo que le falta por conseguir.


Y es cumplidor con sus amigos, ofrece su campo o su coche cuando se necesitan, y porque al fin y al cabo le gusta estar con sus amigos, estar ahí y aparecer en la foto, como uno más, dejando ver que su hueco sólo lo ocupa él, el que es ahora.







LA BURBUJA QUE EXPLOTÓ


On. Si yo tuviera poder para ello, le dedicaría un icono. ¿Cómo puede ser que sepa mantener tan bien y tan regular su auto confianza? Es impresionante observar cómo queda absorto en lo que le interesa y se nutre de conocimientos para luego aplicarlos personalmente. Y sin llegar a vivir en su propio mundo (se asoma por una ventana) aparece y desaparece del planeta. Suele adaptarse perfectamente, no le importa cambiar de idea a última hora, más que nada porque no sabe que pasará en su próxima hora.


Interactúa con los factores sin alterar el producto, y sólo toma la iniciativa en lo que realmente sabe que puede hacerlo. Pero no creo que sea modestia, pienso que dentro de él hay algo que le preocupa pero que esconde muy bien, y lo disfraza de cara a los amigos. Reset.


Consigue que las noches locas que protagoniza queden grabadas en tu retina; él dice que en esos momentos es perfectamente consciente de lo que hace, aunque suele parecer que no.


Siempre se ha dicho que hay que intentar ser el mejor en algo, y él lucha por ello. Prefiere estar presente en momentos seleccionados donde realmente disfruta que estar en todo a medias. Hay veces que pierde la compostura, y cuando lo hace, más que asustar, resulta gracioso. No valdría para portero de discoteca, vaya. En su mundo o en el nuestro, siempre es grata su compañía. Aunque a veces se le va, se le va. Off.







DON DE GENTES (DE LAS BUENAS)


Qué puedo decir de él, a estas alturas. Si tuviera que describirlo en un par de palabras, diría simplemente “mi amigo”, con todo lo que conlleva esa palabra, la de verdad, la pura. Es de esa clase de personas que, a priori, parece que no le dé vueltas a nada, que se agarre a lo sencillo porque a la postre es lo que da resultados. Pero a medida que lo conoces te sorprende su empeño en mejorar, en aprender, en vivir, en ser más de él mismo.


Tal vez porque siempre se ha sentido inferior en muchos aspectos necesita esa autoestima que la logra escuchando y poniendo en marcha las ideas que le dan. Pero no siempre son las adecuadas, y eso es lo que no entiende. No sabe diferenciar los buenos de los malos consejos; cree en ellos si provienen de una persona en la que tiene algo de confianza, confianza que a la postre es su mayor regalo, te la ganas sin apenas esfuerzo. Y no le entra en la cabeza que alguien que conozca de un par de días le pueda llegar a defraudar. No es ingenuidad, sino buen corazón, demasiado grande para que lo aprecien ciertas personas.


Su forma de ser fácilmente manejable provoca que haya veces que llegue al extremo opuesto y se empeñe en cosas de una forma excesivamente obstinada, y no se le pueda hacer entrar en razón.


Sensible como él solo, ha conseguido llegar a captar de tal forma los sentimientos de los demás que sabe lo que piensas con sólo echarte un vistazo rápido. Es un maestro en prever las consecuencias según sea sobre una u otra persona. Y por eso queda bien con todo el mundo: sabe a quien tiene que llamar, a quien es conveniente ver de nuevo, a quien proponerle un café… yo aún estoy esperando que alguien me diga “tu amigo no me cae bien”. El día que lo oiga pensaré que el mundo se ha vuelto loco. Es, como poco, alguien a quien vale la pena conocer.


Su vida se basa en el día a día, o mejor, en el segundo a segundo, y en cualquier momento puede sorprenderte con un “puntazo” de los suyos, de los que te hacen sentir que no cambia a pesar de que sí lo hacen los que le rodean. Y si se empeña en algo, lo pondrá en práctica hasta que se le ocurra otra cosa, no importa si lo ha conseguido o no, sino que ha sido una idea puesta en marcha por él. Sus padres y sus amigos más formales le reprochan continuamente ser tan alocado, pero todo es válido si no perjudica a su salud.


Protagonista en lo referente a la fiesta. De los que más anima, de los que más aguantan, y de los que más disfrutan. Una discoteca o un pub es un sitio excelente para conocer a gente. “Hay que tener conocidos en todos los sitios”, suele decir. Luego estará toda la semana intentando recuperar las horas de sueño del fin de semana, aunque su cuerpo no ha tenido más remedio que acostumbrarse, y la verdad es que lo lleva bastante bien.


Y como buen improvisador y amante de la novedad, se agobia con la monotonía y es un fiel seguidor de las modas, con su peculiar manera de vestir, siempre utilizando lo más actual, y preocupándose de su aspecto al mismo nivel que su salud. Este carácter le hace también ser detallista y agradecido con los demás, de la manera y en el momento justo, y se compromete enormemente con sus palabras. Si promete algo, no se le olvida, y al final lo hará aunque para la otra persona ya no sea necesario. Y quedará bien, otra vez, con esa manera especial de hacer las cosas pero que nadie puede negar que es, como mínimo, simpática; como él mismo es y como también lo piensan los que le conocen de verdad, sus amigos.







EL TRABAJO DE SU VIDA


Trabajando empezará el día, y trabajando lo terminará. Nadie podrá negar nunca que todo lo que ha conseguido ha sido con el sudor de su frente. Y es que si no fuera porque luego es de los fijos los sábados por la noche (hasta la hora adecuada, no más) sería el más claro ejemplo de “vivir para trabajar”. Ésa es sin duda la mayor herencia de sus padres, que consideran que el hombre se curte más si realiza más labor, y es una idea que él aplica a la perfección.


Ni siquiera el choque generacional y la rebeldía inherente a nuestra generación le ha hecho revelarse, sólo pequeños escarceos para poder dormir los domingos por la mañana después de un buen sábado de fiesta. Y por eso mismo, por el poco tiempo que puede dedicar a la semana a la vida social, debe elegir minuciosamente los amigos y el plan adecuado para esa noche. Más de una vez se ha tenido que ir en el mejor momento, por lo que hay que aprovechar cada hora como si fuera la vida en ello. Intenta contagiarte su nerviosismo y sus prisas para no perder ni un minuto, y hay veces que esa excitación le hace decir barbaridades que le dan un toque de gracia a su forma de ser. Nunca te aburrirás con él, y él tampoco lo hará si estás animado ese día. Sobre todo es emocionante comprobar como quiere la felicidad ajena casi tanto como la suya propia.


Su carácter es tan sencillo que no se interesa por aspectos que se escapan a sus conocimientos, y las conversaciones que le gusta mantener son las básicas y necesarias para aclarar, averiguar o resolver algo. No entra en lo que le puede complicar innecesariamente, aunque de vez en cuando se le escapa alguna de esas invenciones “piadosas” con el objetivo de llevar a buen fin su plan. Ahí es lo máximo que le deja pellizcar su bondad, el único asomo a la picardía.


No le oirás mentir gratuitamente, y habrá veces, cuando te cuente una de sus historias de la “mili”, que pienses “está exagerando”, pero inmediatamente añadas “viniendo de él es posible”, por lo que, aunque te quedes con la duda, te baste ver su rostro de satisfacción al terminar la narración para comprobar que disfruta con la aventura y la improvisación, y que esas peripecias que otros ni siquiera se atreven a plantearse él las ha hecho sin temblarle el pulso, con esa mezcla de impetuosidad y precisión necesaria para dominar la situación.


La seguridad que te infunde te hace confiar en él, y sentir una especie de protección a su lado, a la vez que sabes que el riesgo está asegurado. O lo sigues o lo dejas, pero no tengas dudas en ningún momento porque él no las tendrá. Y si le acompañas, subirás un peldaño en la consideración que él tenga sobre ti. Hay veces que da la sensación que puntúa tus hechos para decidir “con éste me conviene ir más a menudo”, y a aprovecha tus virtudes para compaginarla con las suyas. Y por eso considera a sus amigos como sus aliados, sus socios, sus compañeros de batalla. Te costará entrar en su lista.


Tiene una capacidad de convicción que, aunque simple y directa, ha ido curtiendo y perfeccionando con la experiencia que le ha dado el trato con la gente, y la combina perfectamente con su memoria innata. Habla con él, dale una buena idea, deja que él la lime y tendrás como resultado algo que contar mañana. Y si no te lo crees, búscalo y compruébalo tú mismo.







LA VIDA A NIVEL MEDIO


Extraña la sensación que da al estar a su lado. Parece un perfecto desconocido en esas ocasiones; apenas interviene, ni siquiera parece que escucha atentamente, pero afila sus dientes para atacar de forma puntual cuando llega el momento oportuno. Apenas habla de él mismo, sinceramente creo debido a la mínima autovaloración que se tiene. Se considera uno más, y que es suficiente con llegar hasta ahí.


También hay que reconocer que disfruta cuando estamos todos, que se distrae y se divierte con las ocurrencias e incluso se contagia de ese ambiente y resulta gracioso. Una evolución social que ha experimentado, lenta pero firmemente, gracias al contacto con los demás.


No le importa la reputación que tenga mientras se mantenga en un punto intermedio, y aunque elija con quien prefiere estar, tampoco se le observa demasiado aprecio ni entusiasmo. Acorde siempre a ese nivel medio, sin lucha pero sin derrota. Es el máximo ejemplo de los datos de cualquier encuesta: un español medio con un comportamiento correcto y una mentalidad media, sin marcados defectos o virtudes.


Actúa muy bien cuando no le interesa algún tema, y simplemente se mantiene en silencio. Discreción esta que se opone totalmente a la informalidad que demuestra muchas veces: puntualidad, o sobre todo, en el pago. Es el conformismo total con el mundo lo que le hace ser así, pero tener todo bien atado y no esperar nada más también tiene sus ventajas. Espero sepa aprovecharlas.







ANTE CUALQUIER COSA, PERSISTENCIA


Uno más de los que le gusta jugar con los extremos; ahí lo tienes volcándose en un plan que le gusta pero cerrado en sí mismo, obstinado como él solo, cuando no está de acuerdo. Es la felicidad más ingenua que he conocido, y su risa fácil ayuda a corroborar esta opinión. De verdad que es alguien que te contagia, se conforma con poco, y no entiende que a veces es necesario pensar algo dos veces.


Se involucra totalmente cuando está con sus amigos, y le gusta ser uno de los promotores. Callarse no lo va a hacer, hasta tal punto que su persistencia le hace llegar a ser repetitivo, y si a eso se une su peculiar acento, puede provocarte algún que otro dolor de cabeza.


No presume de inteligente, pero tiene unas ideas fijas, y discutir con él puede convertirse en hablar con una pared, porque no cede un ápice en sus aseveraciones. Y por eso defiende tanto todo lo que ama: su pueblo, sus amigos, su música, sus ideas. Tampoco le importa demasiado no contar con argumentos convincentes, entre otras cosas, porque hay veces que es imposible encontrarlos.


Con la excusa de la fiesta no hay fin de semana que tenga libre, su agenda está tan apretada que tienes que avisarle con tres meses de antelación. Siempre tendré en cuenta de él el agradecimiento que te muestra, y como te valora y te cede su tiempo de forma gratuita, no es de los que te busca por interés. Y si lo notas nervioso, como muchas veces lo vas a ver, contágiate de sus ganas, porque vas a conseguir que él sea más feliz y que tú pases un rato agradable. Olvídate de las complicaciones y vive un rato original, desnudo, con él y su mundo, disfruta la sencillez de su buena persona.







ME APUNTARÉ SI ACASO

Y NECESITO APUNTARME


Dos amigos de búsqueda rápida. Se les puede localizar fácilmente si te lo propones, pero ellos rara vez buscan al grueso del grupo. ¿Independencia?


El primero es sincero de rápidos reflejos. Buen humor para todo como fórmula para conseguir algo. Intenta llegar al fin, muchas veces sin importarle los medios, y siempre colaborando y limando detalles. Aunque no tenga confianza suficiente con todos nosotros, se le ve cómodo cuando está, y siempre regala su sonrisa. Amante de los viajes y aventuras, sabe con quien ir, a quien unirse.


El segundo parece obsesionado con todo lo que te cuenta. Tal vez en esa percepción influya su mirada punzante o su voz profunda, pero da la sensación que se pasa varias horas dándole vueltas a algo para luego soltarlo, seria y directamente. Necesita un apoyo para realizar su acción, y cuando lo encuentra, se vuelca en su faena como si su vida dependiera de ello. Es agradecido, bastante selectivo y no olvida nunca, pero parece no encontrar algo que busca desde hace tiempo. Es difícil saber qué, porque es inescrutable interiormente. En la senda de la noche encontraré lo que busca.







LO SABE, Y LO SABES


Sin que se note demasiado, y en un engañoso segundo plano, es el que de más cosas se entera de lo que ocurre en la peña. E incluso fuera de ella, es un imán para conocer todas las noticias que acontecen cerca. No le gusta llevar la contraria, y nunca lo hará cara a cara, con lo que hay veces que se le recrimina su falta de sinceridad, pero es su forma de ser, y deja ver que te apoya cuando por otro lado está pensando lo contrario. Sin embargo, a la hora de reunirnos, es el que se encarga de recordar lo más destacable y de percatarse de detalles que a otros se nos escapan, de conformar mentalmente un diario de viaje para que quede constancia de él para la posteridad. Con una pizca de exageración, eso sí, pero si quieres enterarte qué ocurrió y cómo, acude a él. Y al contrario, si has hecho algo que no te interesa que salga a la luz, no se sabe cómo, pero al final llega a sus oídos.


Es amante de los eventos sociales, y le gusta estar presente. Es capaz de provocar con sus gestos que algo tenga más magnitud de la que tiene, y aparte que sabes que tienes que cuidar tus palabras y actos más de lo normal, le da un toque de relevancia, de importancia al asunto. Lo que iba a ser un día cualquiera, con él se convierte en un día especial, y al final, si haces balance del año, él ha estado en la mayoría de esos “días especiales” que has tenido la suerte de vivir.


Yo estoy orgulloso de ello, que haya estado conmigo en esos momentos y que, año tras año, siga estando. De viaje, un sábado, en el fútbol, viendo a cierto cantautor, me sentiré extraño si alguna vez no lo veo cerca, si no acude. Un amigo para recordar.







PRUDENTE NATURALIDAD


Por suerte o por desgracia, aparece a ráfagas, pero como el buen vino, hay que aprovechar cuando llega. Se adapta a todo, no pone impedimentos a nada, y siempre está de buen humor. Como nunca sabes por donde te va a salir, sus respuestas crean expectación, pero sobre todo es un especialista en escuchar y valorar.


Tiene las cosas claras, sabe lo que quiere hacer con su vida y qué medios debe usar para ello. Se preocupa mucho por su físico, porque sabe que puede serle de utilidad. Es prudente y no habla de alguien cuando no está presente, y casi nunca le oirás criticar a otra persona. Siempre te queda la duda de si te considera un amigo o un conocido especial, porque no le importa estar varias semanas sin que se sepa nada de él. Afortunadamente, lo vuelves a encontrar y te sientes cómodo a su lado, te das cuenta que es el de siempre.


No se piensa las cosas dos veces, es impulsivo, y por consiguiente disfruta con el riesgo y la emoción. Suele caer bien a todo el mundo porque su forma de ser es, sobre todo, muy natural. Espero seguir viéndole en los viajes de la concejalía, es como una parte de ellos. Y también, por qué no, aprender un poco de su saber adaptarse a cada momento sin cambiar su forma de actuar. Tan sencillo que en ocasiones da la sensación que no vale la pena mantener conversaciones profundas con él, pero tan inteligente que cuando lo haces te das cuenta de la gran experiencia que ya tiene en la vida. Espero que su próxima aparición no tarde demasiado…







QUITA Y PON


Su entrada a La Choncha la hizo debido a las circunstancias de la situación que atravesaba, y desde entonces hasta ahora, selecciona sus apariciones.


Seguro de sí mismo, tanto que a veces se obstina en su opinión y actúa en consecuencia según su conveniencia. Mantiene largas discusiones sin aportar argumentos convincentes, y lo que es más grave, muchas veces no sabe escuchar. Su humor varía de un día a otro; cuando lo encuentras de buen es colaborador al máximo, y dota a la conversación de una gracia particular. Tampoco da la sensación que le interesen temas demasiado profundos, pero siempre aporta sus ideas y no acepta en absoluto permanecer ajeno. Si sabe que hay algo donde él puede ser parte principal, toma la iniciativa y se encarga de la organización de pleno.


Tiene claras sus preferencias: sus amigos para una vida social necesaria, y el resto de apartados los encomienda a otras personas más afines, como su novia. Un miembro Choncha que es necesario respetar y comprender para saber valorarlo.







UNO PARA QUEDAR Y EL OTRO SE QUEDÓ


He aquí dos amigos que vemos poco, la verdad, pero que en su día consiguieron ganarse nuestro afecto. Seguro que la relación cambiaría si vivieran más cerca.


Uno es –lo era antes y afortunadamente lo sigue siendo- de los grandes de la marcha. Protagonista de múltiples discusiones con su novia por sus fiestas improvisadas, siempre busca un plan para esa noche. Y luego lo da todo, con la finalidad de que todos disfrutemos a su lado. Por otra parte, su lado más terco se deja aparecer en ocasiones y hablar con él se convierte en gastar palabras para nada. Bastante acomodado en su familia, cree que no es necesario lidiar por algo si tienes una solución más fácil, con lo que el mundo suele toparse de morros con él antes que él quisiera. Pero su escapatoria, su panacea, es un buen día con los amigos, un buen día para disfrutar todos juntos. Y si puede ser, con sus paellas. Perfectas.


El otro es un perfecto desconocido en muchos sentidos para mí, pero como todo, me quedo con lo bueno que pasé a su lado. Sin darse cuenta, tuvo que elegir entre novia y amigos. Recuerdo los momentos donde su bondad y su carisma parecían que no iban a compatibilizarse, pero luego es lo que más he acabado valorando de él. Querido en su pueblo por todos y cumplidor, con unas ganas de vivir y disfrutar fácilmente contagiosas. De los que es bueno para la salud ver de cuando en cuando.







EL REY DE SU MUNDO


Empeño e inteligencia. Todo junto para lograr su meta, que se renueva constantemente a más. Algún día le pediré un autógrafo. Dedicado, claro. Es capaz de sacrificar todo lo demás por conseguir lo que anhela desde siempre. Su carácter es, como mínimo, peculiar: le gusta la confrontación y la disputa, es terco en sus opiniones, habla de más y a veces en el peor momento, y es capaz de hacer sentir a alguien un guiñapo en sus manos, pero sin embargo quiere a sus amigos y disfruta de las discusiones que crea. Su mayor virtud es precisamente ésa: discutir sólo de lo que sabe que tiene una cierta base bibliográfica.


Y en el fondo es un bonachón, porque detrás de su aspecto agresivo y testarudo, se esconde alguien al que puedes sacarle lo que quieras sin que oponga mucha resistencia; la suficiente para mantener su orgullo, que es lo que le motiva a superarse diariamente. Y los amigos a los que admira son los que tienen algo que él aún no ha conseguido, y precisamente por eso son sus amigos.


Sabe quedarse al margen de algo que no le interesa realmente, o que puede quitarle tiempo de otro esfuerzo más importante, pero cuando hay que dar el do de pecho y cumplir, cuando hay que ponerse en primera fila, no le tiembla la mano y domina la situación. Quizás porque no tiene miedo a nada ni a nadie le respetan tanto sus amigos como sus detractores, que se cuidan de protagonizar un cara a cara con él. Volverá a maldecir a los que no dan golpe, pero al final encenderá la lumbre y hará la gachamiga para todos, como ha hecho siempre.


Sabe que la gente se divierte con sus ocurrencias, que repite hasta hacerlas insoportables, y que los que le conocen disfrutan riéndose con él, tentándole continuamente a que muestre de nuevo su cabreo. Y otra vez más bajará sus humos y le tocará el turno de aguantar cómo los demás sacan a relucir sus defectos.


Liberal e independiente hasta la médula, con sangre revolucionaria en sus venas, irá contra la marea siempre que sus fuerzas lo permitan, caiga quien caiga. Es tan exigente que a veces sólo encuentra lejos lo que le gusta de veras. Si le pides un consejo te dará el más sencillo, porque no vale la pena pararse a pensar en insignificancias, que la vida está para otras cosas. Nunca se sabe bien de dónde salen sus fuentes, pero sus historias –inteligentemente aderezadas a su favor- siempre tienen una base real, como las leyendas, por muy disparatadas que sean y por mucho que intenten negarlas sus interlocutores.


Quiere destacar en todo lo que hace, aunque no haya hecho algo parecido nunca o sea la primera vez que practique un juego o un deporte. Si no sale bien, para él habrá sido igualmente una demostración de su superioridad. Pero también el corazón se le abre cuando descubres sus planes de futuro, y los ojos le brillan cuando te cuenta que dejará un pequeño hueco a la improvisación y al “ir contracorriente”. Buscará incansablemente los extremos: defenderá con todas sus fuerzas lo que quiere y atacará salvajemente lo que odia, y si tiene que hacerlo solo, ahí estará dando la cara, porque sólo hay un rey por país, y él es, sin duda, el rey de su mundo.






Seremos otros, seremos más viejos,
Y cuando por fin me observe en tu espejo,
Espero al menos que me reconozca,
Me recuerde al que soy ahora.

[…] Sobre la mesa botellas vacías,
Qué sano es arrancarte esa risa;
Y ahora cambiemos el mundo, amigo,
Que tú ya has cambiado el mío.

[…] Y en el futuro espero, compañero, hermanos,
Ser un buen tipo, y no traicionaros,
Que el vértigo
pase y que en vuestras ventanas
Luzca el sol cada mañana.

Fragmento extraído de cierta canción de cierto cantautor





Que luzca en la de todos,

Y que cada vez lo haga más fuerte.